Abres los ojos y parece evidente que estás viendo la realidad. Pero ¿y si lo que experimentas fuera una construcción extraordinariamente eficaz elaborada por tu cerebro?
Una revisión publicada este mes en la revista Consciousness and Cognition plantea la función de la conciencia desde la neurociencia y el emergentismo. Una de sus ideas centrales es que la experiencia consciente proporciona una representación multimodal de la situación en la que nos encontramos.
El cerebro no es una cámara
Nuestra percepción integra visión, sonido, memoria, expectativas y señales del propio cuerpo. El resultado se siente inmediato y objetivo, pero es una representación construida. Las ilusiones perceptivas y las alucinaciones muestran con especial claridad que una experiencia puede sentirse completamente real y, sin embargo, representar incorrectamente lo que ocurre fuera.
Entonces, ¿qué es «la realidad»?
La ciencia no implica que el mundo exterior no exista. La cuestión es más interesante: nuestro acceso a él está mediado por un sistema biológico que evolucionó para orientarse, decidir y sobrevivir. No necesitamos percibir cada detalle posible del universo; necesitamos una representación suficientemente buena para actuar.
Tal vez nunca vemos simplemente el mundo. Vemos el encuentro entre el mundo y la mente que intenta comprenderlo.
Para seguir leyendo: Pennartz y Engeser, Could we perceive the world differently than we do? Neuroscience-based emergentism and the biological function of consciousness, Consciousness and Cognition, volumen 143, agosto de 2026.
