Zeugma: una figura retórica que comprime una frase y obliga al lector a reconstruir lo omitido.
Se produce cuando una palabra —normalmente un verbo— aparece una sola vez, pero afecta a varios elementos de la oración, aunque en alguno de ellos quede sobreentendida.
Ejemplo: «Ella pidió silencio; él, explicaciones».
El verbo pidió no se repite en la segunda parte, pero nuestra mente lo recupera automáticamente. Esa economía expresiva crea ritmo y elegancia.
La buena escritura no siempre añade palabras: muchas veces sabe exactamente cuáles puede quitar.