La palabra de hoy es «ataraxia». Procede del griego y se utiliza en filosofía para describir un estado de tranquilidad o ausencia de perturbación del ánimo.
Distintas escuelas de la Antigüedad —entre ellas el epicureísmo y el escepticismo— reflexionaron sobre esa serenidad, aunque no siempre de la misma manera.
La ataraxia no significa desentenderse del mundo. Puede servirnos como una invitación a distinguir entre aquello sobre lo que podemos actuar y las preocupaciones que alimentamos sin obtener nada a cambio.
Reflexión DIDISELOP: la serenidad no consiste en que nada ocurra, sino en no entregar nuestra paz a cada acontecimiento.
Pregunta del día: ¿qué pequeño sobresalto podrías dejar de alimentar hoy?
